EconomíaJuguete niño - Artículo "Crecimiento económico y derecho a una vida digna" - FRL

“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.” Artículo 25, 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Cuando uno lee este artículo y piensa en los 700 millones de personas que pasan hambre habitualmente o en los 2.000 millones que viven por debajo del umbral de la pobreza y que por tanto no gozan de este derecho en su día a día, no puede más que preguntarse por qué un sistema económico que produce un crecimiento económico tan elevado como lo hace el nuestro y que es superior al que se ha dado en cualquier otro momento de la historia de la humanidad, hace que todavía siga habiendo tantas personas que no pueden hacer realidad en sus vidas este derecho a un nivel de vida digno.

Y la respuesta está contestada de una manera implícita en la pregunta. El hecho de que la prioridad de nuestras economías sea precisamente la del crecimiento económico, es decir, la de tener más entre todos, la de que la producción mundial crezca, hace que se descuide a los más desfavorecidos, que no se les tenga en cuenta y que queden excluidos y descartados.

Porque el crecimiento económico se basa en una medida agregada, es decir en la suma de lo que tenemos entre todos. Esta cantidad puede subir aunque algunos puedan pasar a ser más pobres.Para lograrlo solamente necesitamos que los que mejoren lo hagan en una cuantía superior a los que empeoran.

Con un ejemplo sencillo se puede entender mejor. Si alguien que ganaba 1.000 € anuales deja de hacerlo, pero al mismo tiempo alguien que ganaba 20.000€ anuales pasa a ganar 22.000€, la suma de ambos se incrementa (pasa de 21.000 a 22.000) por lo que ha habido crecimiento económico. Para el primero es una tragedia ya que deja de tener ingresos, pero la medida agregada es mejor, hemos crecido y logramos el objetivo colectivo.

Es por ello que, en un sistema que prioriza el incremento de una medida agregada los importantes son quienes más aportan, quienes más suman, quienes tienen capacidad de generar crecimiento. Quienes son pobres, quienes no pueden mejorar, estos no solo no aportan para la mejora de los indicadores agregados, sino que como tienen tan poco, que dejen de tenerlo resta poco, por lo que no tiene ninguna trascendencia a nivel agregado. Por ello cuando la prioridad es el crecimiento económico, el derecho a un nivel de vida digno de toda persona queda a un lado, pasa desapercibido. Solo cambiando nuestro horizonte económico, solo orientando nuestro quehacer en otra dirección podremos construir una economía que refuerce la consecución de este derecho humano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario